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Examen de selectividad curso 2012/2013 - Lengua castellana y Literatura

TEXTOS PERIODÍSTICOS

ENERO - Artículo 4

El debate sobre el sexismo en el lenguaje tiene bastantes capítulos sin resolver, también para los que desde los medios de comunicación nos esforzamos en cumplir la corrección lingüística y la política y a la vez ser fáciles de leer. Cuando uno se refiere como "las enfermeras" a un colectivo mayoritariamente femenino ¿está reconociendo a las mujeres como protagonistas de ese grupo profesional o está relegándolas a ciertos trabajos excluyéndolas de otros? ¿Está violando el plural genérico masculino que exige la RAE? ¿Los enfermeros se consideran incluidos en un colectivo denominado en femenino? ¿Acabaremos diciendo "las médicas" porque ellas ya son más entre los licenciados? ¿Por qué algunas mujeres prefieren presentarse como "médico", en o? Y ¿cómo me refiero al varón que ejerce de matrona? ¿Matrón?

En estos días que el sector sanitario en bloque se está echando a la calle en distintos lugares, sea contra la privatización de hospitales o contra el cierre de urgencias rurales, los medios de comunicación nos referimos a menudo a los colectivos de ese mundo con denominaciones nada neutras. "Médicos y enfermeras" es una expresión más que extendida en el habla popular, en el habla de los propios colectivos involucrados y en los diarios y emisoras. Hay otros casos de colectivos con nombre genérico femenino en el lenguaje real, desde las azafatas a las empleadas de hogar. El motivo es claro: son grupos con predominio abrumador de un sexo, aunque ya no uniformemente femeninas como en el pasado. La tradición ayuda a seguir refiriéndose a las enfermeras, pero ¿será que se perpetúa así un prejuicio?

ENERO- ARTÍCULO 3 DEL 2013

He aquí la versión actual del hombre nuevo, aquel que, de una u otra forma, ha sido siempre el sueño de todas las revoluciones. Se trata de un ser que, adonde quiera que vaya, nunca tiene cobertura y por tanto permanece incontaminado, a salvo de cualquier basura mediática. Después de un esfuerzo heroico ha logrado eludir el humillante destino de llegar a este mundo con la única misión de ser un hombre-antena, un repetidor humano solo apto para recibir y trasmitir llamadas, mensajes, correos electrónicos. Este hombre nuevo se niega de raíz a contribuir a la contaminación del espacio con una cháchara idiota, como un insecto más en la telaraña. Las personas privilegiadas, como esta, son todavía escasas, ya que en ellas se realiza el mito platónico de la invisibilidad, un don de los dioses. Ya no hay playas desiertas ni existen parajes preservados. Todo el planeta ha sido conquistado y sometido a la red social. Es inútil buscar un lugar inaccesible donde refugiarse. La jodida telaraña lo envuelve todo, desde la gélida estratosfera hasta el íntimo sudor del petate y a través de la almohada penetra en el subconsciente desguarnecido de los humanos. Pero el individuo sin cobertura no tiene necesidad de huir, puesto que él es su propio refugio. El mito del hombre invisible, ese sortilegio que llenaba la imaginación de nuestra niñez, que te confería el poder de atravesar las paredes, de estar a la vez en todas y en ninguna parte, equivale a esa invisibilidad platónica que ostenta hoy el hombre sin cobertura. Se acerca el día en que lo más snob será que digan de ti: no ha llegado todavía, ya se ha marchado, no se le espera, no lo llames, nunca contesta, está y no está, no existe, esa es su naturaleza. ¿Qué ha hecho este individuo preclaro para merecer el privilegio de estar envuelto en una atmósfera intangible y ser absolutamente real?. Su móvil vibraba cada minuto reclamando más papilla. Ese aparato se había convertido en un testigo de sus miserias, en un delator al servicio de sus enemigos. De pronto un día se sintió perseguido y acorralado en la red por una multitud de seguidores y amigos que trataban de devorarlo. Cortó por lo sano, arrojó el móvil a un pozo y comenzó a vivir por dentro como un hombre nuevo, no como un insecto capturado.

ENERO, ARTÍCULO 2 DEL 2013

EN algunos aspectos, el comportamiento de este país no se entiende. Como mucho, se soporta. Si nos observamos con la curiosidad de un anticuario, descubriremos realidades fascinantes. La semana que acaba ha sido pródiga para nuestra condición quijotesca. La inauguración de la línea de AVE entre Barcelona y Figueres ha consolidado a España como segunda potencia mundial en alta velocidad. Nuestra red casi duplica a la alemana. De hecho, los 800 kilómetros que cubren la distancia entre Madrid y la frontera francesa suponen más del 60% del tendido ferroviario con que cuentan los teutones. Con una particularidad. Hoy por hoy, esa línea apenas transporta a 10.000 pasajeros por kilómetro y año, cinco veces menos que la que une Colonia con Frankfurt. ¿Sabe alguien qué diablos es la rentabilidad? Nadie nos supera en paro, pero tampoco en tecnología. España es el país europeo con más teléfonos inteligentes per cápita. Más de 63 de cada cien usuarios tira de smartphones, frente al 48% de los germanos. Dicho de otra forma, aquí tuitean hasta los parados aunque estén los lunes al sol. Y como el movimiento se demuestra huyendo, también somos la zona geográfica que más chachas tiene. Trabajadoras domésticas, las llamamos. Tenemos pretextos que justifican tan sorprendente realidad (lean la sección de Economía). Pero nada puede ocultar que somos ingenieros del neoliberalismo universal, capaces de conjugar un desempleo sahariano con singulares manifestaciones de riqueza. Quizás por ello contamos también con la mayor inmobiliaria de Europa. Y nos permitimos camuflarla con un nombre que quita el hipo: Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria. Alias Sareb. El banco malo, para que se entienda.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/opinion/20130113/54361855582/alfredo-abian-el-pais-de-los-prodigios.html#ixzz2HtCLahaR 


ENERO- ARTÍCULO 1 DEL 2013

Basta echar una mirada a las celebraciones televisivas de la Navidad en televisión para darse cuenta de que el país está atrapado en su pasado. Cada año se reproduce la impotencia casi sarcástica de que las cadenas de televisión triunfen con refritos del archivo. Más que la gloria inalcanzable del pasado, lo tremendo es el ruinoso estado del presente. Incluso las aportaciones del día presentan un aroma caduco, que trata de excitar la agradecida memoria colectiva. Pero las generaciones futuras se pueden encontrar con un agujero cuando traten de rememorar nuestro tiempo. ¿A qué se dedicaban en los especiales de Navidad? A revisar los programas de hace veinte años y sus más populares cantantes y cómicos.

Hasta un triunfo global como el del coreano Psy con su Gangnam stylenos pone melancólicos si recordamos que hace no tanto nosotros ocupábamos ese espacio para el feliz descerebre mundial con laMacarena de Los del Río. Si le dimos alegría a sus cuerpos fue porque encarábamos la vida sin tanto cilicio, salidos de un periodo gris e improductivo, bastante desacomplejados para lo bueno y para lo malo. Los coreanos recuperaron el tiempo perdido con bastante más tino que los españoles. Fueron capaces de conceder, tras la dictadura, la preeminencia de su crecimiento a la educación y la innovación tecnológica. Abrieron centros culturales por todo el mundo porque además de conceder importancia a la tecnología de la comunicación, colocando la Samsung o LG entre las marcas más rentables, decidieron primar también la producción de contenidos culturales y de entretenimiento.

Artículo 13

Este es un mundo para rápidos y yo soy lenta. Lenta para pillar algunos chistes, por ejemplo. Lenta para captar el guiño sociológico de una campaña publicitaria, por ejemplo. He sido lenta para percibir que el anuncio de la marca de ropa Desigual, en el que una chica se prueba modelitos provocativos frente al espejo para acabar diciendo que el tío que se piensa tirar sí-o-sí es su jefe, tiene un mensajito envuelto en su absoluta frivolidad. Por lo que leo, el mensajito que nos deja semejante bombón es que no solo son ellos los que tienen un deseo sexual irreprimible, etcétera. Jamás habría llegado yo sola a esta conclusión. Me han ayudado entre blogs y redes sociales. A no ser que un anuncio sea exasperante, soy de ese tipo de espectadores que van a lo que van. ¿Anuncias ropa? Enséñame la ropa. Al resto no le voy a hacer demasiado caso. De aquel célebre anuncio de Loewe en el que unos pobres jovenzuelos quedaban como descerebrados me quedó una idea: imposible vender lujo de manera tan cutre. Aparecieron teóricos argumentando que lo que busca la publicidad, por encima de todas las cosas, es que una marca ande de boca en boca. Ese lugar común de “que hablen de ti aunque sea mal”. Baratijas de experto.

 

Artículo 12

La política está llena de lugares comunes, como no podría ser de otra manera. Esto último, “como no podría ser de otra manera”, es uno de los lugares más comunes de la política. Cuando alguien dice un tópico (por ejemplo: “creemos en la Justicia”), suele traer en su auxilio esa coda: “Como no podría ser de otra manera”. Hay políticos que tienen su sello, como Felipe González, cuyo lugar común (luego glorificado por Nicolás Redondo y por los guiñoles del Plus) fue “por consiguiente”. Aznar era más de “como no puede ser de otra manera”. Carme Chacón tiene un lugar común, una muletilla, que puso en marcha en Sevilla, a lo largo del vibrante discurso con el que se postuló para despertar al PSOE: “alto y claro”. Ahora ha vuelto a hablar “alto y claro” invocando a Gregorio Peces-Barba, a quien le atribuyó, seguro que porque conoció bien sus expresiones, esta imprecación: “de una puñetera vez”. Hay que despertar al PSOE “de una puñetera vez”.

Ahora vengo observando que en las filas del Partido Popular se ha puesto en circulación (se ha puesto en valor, podríamos decir) un lugar común que está en todas las bocas, del mismo modo que estuvo, mientras estuvieron en la oposición sus portavoces o en el poder sus líderes, la frase “como no podría ser de otra manera”. Ahora que pasó lo que sucedió con Santiago Cervera (¿qué fue lo que pasó con Santiago Cervera?) escuché a dos o tres diputados con cargo en el partido del Gobierno explicar su apoyo (¿su apoyo?) al diputado que se olvidó de que lo era y se puso a investigar en la muralla como un espía de la TIA, aquella agencia de Mortadelo y Filemón.

Artículo 11

La aparición de un texto nuevo de Hans Christian Andersen es sin duda una gran noticia, un descubrimiento sensacional, como ya se ha escrito en periódicos de medio mundo. La vida y la obra del escritor danés han sido objeto de investigación desde hace más de un siglo. No era de esperar, por tanto, que apareciese nada completamente nuevo. Pero el historiador local Esben Brage halló en el archivo de la isla de Fionia lo que nadie podía sospechar: el que pudo ser primer cuento de Andersen, redactado cuando tenía entre 14 y 19 años. El estudio realizado por el investigador Ejnar Stig Askgård confirma la atribución. No se trata de un manuscrito original de Andersen, sino de una copia. Parece que el entonces futuro escritor regaló a una buena amiga de la familia, la señora Bunkeflod, ese primer fruto de su talento literario, y ella u otra persona de su familia regaló la copia a un tal S. Plum.

El mismo Andersen reconoce en uno de sus escritos autobiográficos que la casa de la señora Bunkeflod fue su primer auténtico hogar, y que en ella tuvo sus primeros contactos con la literatura y también que, al parecer, fue allí donde decidió dedicarse a escribir. No es extraño, por tanto, que ese primer ensayo lo regalara a su amiga y protectora. El cuento Tællelyset (La vela de sebo) reúne muchas de las características del autor. No solo de sus cuentos, también de sus novelas, muchos de sus poemas y dramas. La búsqueda del lugar en la vida, las apariencias sucias y pobres que ocultan un alma buena y creativa, la capacidad de iluminar a todos los demás, son elementos constantes en Andersen. Por ejemplo en El patito feo, donde bajo las feas plumas de un pato sin gracia se esconde un bello cisne que, sin embargo, no llegará a la culminación sino tras muchas penosas aventuras. Igual que esta vela de sebo. Por otra parte, tomar como eje central de un cuento un objeto aparentemente tan cotidiano como una vela barata es uno de los rasgos más característicos de los relatos andersenianos: sartenes, abetos, cuellos de camisa, farolas, cuellos de botella y otros objetos heterogéneos son protagonistas de algunos cuentos magníficos.

Artículo 10

Filólogos son los que enseñan la lengua de Homero. Y, sin embargo, filólogos son también los enamorados de las palabras. Y es cosa sabida que amar las palabras es la básica condición para pensar correctamente o escribir un hermoso poema de amor.
Pero sin la lengua griega, el filósofo y el poeta que todos llevamos dentro tendrían la embarazosa tarea de inventar otra palabra más precisa que "idea", con la que pensar ideas. Y otra más bella para decir poema. 
Sin nociones de griego, aunque seas Nóbel de Física, ignorarás que dividir un átomo es imposible. Siendo un carismático parlamentario o un meticuloso gramático, desconocerás que cuando dices monarquía, utopía, democracia, metáfora o alegoría estás hablando en griego sin saberlo. Podrás ser un respetado biólogo que almacena en su memoria el nombre de todos los animales, pero te costará entender que un cefalópodo tiene el cerebro en los pies. Si tu vocación es la cirugía, deberás buscar en el diccionario qué es una histerectomía. Y aun siendo medallista olímpico, no sospecharás que un gimnasta vestido es una contradicción o que la verdad desnuda es una redundancia.
Si no estudias griego te será imposible adivinar que el cosmos lo es porque es bello y ordenado, que la cosmética pretende que el rostro femenino sea tan bello y ordenado como el cosmos; y que la Vía Láctea es tan solo el chorro de leche que emana del pecho de una hermosa diosa.

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Si desconoces la literatura griega podrás ser un experto informático capaz de eliminar los troyanos de todos los ordenadores, pero poco podrás decir de Héctor, el troyano más excelso, ni de la guerra más extraordinaria de la historia. Siendo el psicólogo más reputado del mundo, no acabarás de comprender por qué todos los niños tienen complejo de Edipo. Quizá seas el esteta de moda y te atrevas a disertar sobre La fragua de Vulcano del genial Velázquez. Pero ignorarás que Vulcano era en realidad Hefesto, que estaba cojo, que se enamoró de la más bella divinidad; y que el desprecio de Afrodita le hizo el más desdichado del Olimpo.
El protagonista de la película es un héroe. Sí, pero sin griego jamás sospecharás que además está emparentado con los dioses. Aunque algunos actores de cine son cínicos, no sabrás que todos los cínicos admiran a los perros. Amante de la música urbana, te será fácil constatar que rapero y rapsoda empiezan con "rap", pero te será más complicado apreciar que tanto los modernos raperos como los antiguos rapsodas helenos son expertos en coser canciones. Y si alguien te llama peripatético, provocando así tu enfado; será porque ignoras que te está comparando con uno de los más grandes filósofos al que le encantaba pasear. Y que es verdaderamente patético enfadarse por ello.
Es probable que sepas que Iker Casillas es un estupendo cancerbero, pero sin griego nunca sospecharás que, aun sin pretenderlo, le estás equiparando con un perro de tres cabezas. Sabrás que las pitonisas son brujas, sin embargo nunca adivinarás que su sabiduría viene de la tierra y que son amigas de la serpiente Pitón. Disfrutarás con los simpáticos delfines, pero desconocerás que se llaman así porque tienen ombligo. Habrás oído hablar de Penélope, popular actriz y hermosa canción de Serrat, pero nada sabrás de esa otra Penélope que tejía y destejía su telar esperando a su amado Odiseo.
En una biblioteca se almacenan libros, pero si desconoces el griego quizá ignores que, por la misma razón, el mueble donde guardas tus discos preferidos es una discoteca, aunque no tenga barra de bar ni luces destellantes. Tal vez intuyas que el alfa y el omega son el principio y el fin. Pero no sabrás por qué. Y ni siquiera barruntarás que omega es tan solo una  "o" muy grande.
Sin los mitos griego, el talón de Aquiles, la manzana de la discordia o la caja de Pandora solo serán frases hechas. Pero lo ignorarás todo sobre la cólera del guerrero en la batalla, el belicoso hermano de Eris o las muchísimas cosas que salieron del enigmático cofre antes de quedar atrapada en él la esperanza.
A lo mejor un día, tras un silbante flechazo, te enamoraste platónicamente de tu atractiva vecina. Y, poseído por las musas, pasaste la tarde escribiendo versos. Pero si no sabes nada de la antigua Grecia, desconocerás por qué tu amor es verdaderamente platónico, quiénes son las musas y quién te lanzó la amorosa flecha.
Y sin griego, en fin, nunca sospecharás que, aun sin haber estudiado ninguna lengua en la Universidad, al leer con devoción tu amoroso poema te habrás convertido en el más digno de los filólogos. Y que, precisamente por eso, mereces saber griego.

 

He puesto el artículo completo, pero para vuestro comentario, hasta la división por puntos.

Es un pequeño homenaje a la movilización  del día 12 del 12 del 2012, a las 12 horas: Manifestación en apoyo de los estudios clásicos por medio de la lectura pública de textos grecolatinos. 

El autor de este artículo es JESÚS PALOMAR VOZMEDIANO.