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Examen de selectividad curso 2012/2013 - Lengua castellana y Literatura

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ cumple 85 años

No podemos menos que felicitar al gran escritor y desearle felicidades  

Añadimos a nuestro BLOG un reportaje de El País, que podéis leer pinchando el enlace.

García Márquez (en el centro) camina hoy junto a su nieto Mateo (izquierda) y su asistente Genovevo Quirós (derecha) en México / MARIO GUZMÁN


http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/05/actualidad/1330952255_298141.html

Texto nº 15 para comentar

Para mantener los servicios a los vecinos en estos duros tiempos, los Ayuntamientos se ven forzados a buscar dinero hasta debajo de las piedras. O, en este caso, del suelo cultivable por medio de plantaciones de cannabis. Bernat Pellissa, alcalde por ERC de Rasquera, en Tarragona, no ha sido el primero ni será el último —de hecho hay ya una Federación de Asociaciones Cannábicas en España— en plantear la cesión de algunos terrenos a la Asociación Barcelonesa Cannábica de Autoconsumo (ABCDA), que cuenta con 5.000 socios, para cultivar la buscada planta. Y lo hace dentro de su Plan de Acción Municipal Anticrisis para ir cerrando la deuda que tiene el Ayuntamiento de este pueblo agrícola del interior, de menos de un millar de habitantes, venido a menos con la crisis del sector. No le costará nada y puede recibir hasta 1,3 millones de euros en dos años, que irán a una empresa municipal de investigación del hachís, además de puestos de trabajo.

Iniciativas similares han surgido en otras partes de España, poniendo en jaque a las autoridades. Pues si el consumo de cannabis no está prohibido en España (aunque no en lugares públicos desde la ley Corcuera de 1992), el Código Penal sí pone fuera de la ley el cultivo, la elaboración o el tráfico de drogas. Todo esto está en una penumbra jurídica, en el caso de las llamadas drogas blandas. Tanto que diversas asociaciones de productores privados de la planta de la hoja verde en el País Vasco ganaron varios juicios a las autoridades que han tenido que devolver el control sobre las plantaciones decomisadas, lo que llevó a conversaciones con las autoridades para aclarar la situación. Los más agradecidos fueron algunos socios maduros, que consideraban que ya no tenían una edad como para ir de trapicheo por las oscuras esquinas de algunas poblaciones.

 

Texto nº 14 para comentar

Había parejas que se besaban en los labios y había parejas que ni tan siquiera se miraban a los ojos, achispados todos, disfrutando unos de su conquista y rumiando otros el fracaso de la cita. Noche de san Valentín. En el andén del metro. De ese metro en el que a poco que uno deje la mirada fija en los raíles aprecia el movimiento de una rata que se camufla entre las viejas venas de hierro. Una invasión de roedores que ha aumentado en los últimos meses, hasta el punto de que el Ayuntamiento está planteándose prohibir que se coma en el metro. Los pasajeros tiran restos de comida a las vías, como el que echa pan a los patos. El sindicato de trabajadores del metro convocó un concurso para ver quién conseguía la imagen más impactante de la presencia de los malditos roedores y el ganador fue un tío que captó en vídeo cómo una rata recorría el cuerpo de un pasajero dormido hasta llegar a olisquearle la cara. El concurso ha presionado a Bloomberg para que añada una cuadrilla más de desratizadores a los ya existentes. Pero, como decía, eso no disuade a nadie de viajar en este medio viejo y cochambroso, pero también útil y rápido, y en esa noche de san Valentín, la del pasado martes, los andenes estaban plagados de parejillas cuyos rostros delataban si habría o no habría polvo, si la energía y el dinero invertidos tendrían su recompensa. Yo me entretenía aventurando el futuro inmediato de cada par. Estos sí, estos no. No era difícil, la cara siempre delata la esperanza de un encuentro sexual.

TEXTO Nº 13

 

¿Qué hizo Spanair con los pasajeros atrapados, por la mala fe de sus directivos, en los aeropuertos de medio mundo? Pues ofrecerles hojas de reclamaciones. No bocadillos ni bebidas ni hoteles ni biberones para los bebés, no, solo hojas de reclamaciones, seguramente llenas de casillas con preguntas indescifrables, quizá con el test de Rorschach adjunto. La hoja de reclamaciones devenía así en la última de una serie de burlas y atropellos que comenzaron al adquirir un billete falso, pues se estuvieron vendiendo billetes falsos hasta poco antes de la muerte súbita de la compañía. Las hojas de reclamaciones tienen un tacto suave, como el del papel higiénico, porque quienes las ponen en circulación las utilizan para limpiarse el culo. España está en estos momentos llena de hojas de reclamaciones y de culos. Los políticos, cada vez que nos dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, nos están enseñando el culo, a veces nos lo enseñan al tiempo de limpiárselo con sus programas electorales. Estamos hartos de culos y de hojas de reclamaciones, casi se agradece cuando, por variar, nos hacen una peineta, como la de Aznar en la universidad de Oviedo. ¿Te engaña tu operadora telefónica? Hoja de reclamaciones. ¿Te estafa tu banco? Hoja de reclamaciones. ¿Te tima tu agencia de viajes? Hoja de reclamaciones. ¿Te estabulan en el pasillo del hospital? Hoja de reclamaciones, mire, yo soy un mandado, es todo lo que puedo hacer por usted. Y llevan razón, son unos mandados a punto de quedarse en el paro, nunca hubo tantos mandados dando la cara que ocultan los que mandan ni tantas hojas de reclamaciones ni tantos culos ni tantas peinetas. Hasta los señores del Tribunal Supremo, tan serios y oscuros todos ellos, le están cogiendo el gusto a levantarse la toga y mostrarnos sus partes en un gesto de burla, perra vida.

TEXTO Nº 12

Procopio está preocupado. Ha perdido la memoria. No se acuerda de lo que pasó el miércoles en el Bernabéu, ni quién dio a quién un pisotón en la mano ni por qué ni para qué. No acierta a recordar qué clase de actividad deportiva se estaba practicando ni cuál era el propósito de tantas patadas dadas, ni el nombre de quién las daba, con o sin balón. Menos aún recuerda aquella Copa que el año pasado era un preciado trofeo y este año ya no. Barrunta que, a lo mejor, se cayó de un autobús y se abolló.

Procopio está tan preocupado que casi piensa en pareado. Tiene además la sensación de vivir en un país en el que se premia la corrupción. La otra noche, sin ir más lejos, soñó con una jauría de jueces feroces que, togas al viento, perseguían a uno de los suyos para crucificarle desnudo por intentar averiguar lo que todos sabemos.

A la mañana siguiente, el deprimido Procopio asumió con gregaria resignación que los árbitros y los jueces tienen siempre razón, hagan lo que hagan y digan lo que digan, por injusto, absurdo y estúpido que nos parezca al común de los mortales. Lo sospechoso del caso es que estos magistrados, habiendo estudiado lo mismo, tengan criterios tan diferentes. Pero lo que de verdad preocupaba a Procopio no era la estulticia, ya glosada por Erasmo, sino la pérdida de memoria que ponía en solfa su proverbial erudición balompédica, así que acudió, sin cita previa, a la consulta de una psicóloga paranormal, argentina para mayor redundancia, llamada Georgina Tres Catorce Dieciséis por sus matemáticos desvaríos y más conocida como Gina Pi.

 

TEXTO Nº 11

Partir es morir un poco. Dejar atrás la familia de uno, los amigos de uno, el barrio de uno, la ciudad de uno... Decidirlo. Cargar la maleta. Cerrar las puertas de la casa de uno (si es que tiene) para abrir otra (si es que la consigue) de la que aún no se tiene llave. Decir basta y marchar voluntariamente y/o por necesidad. Hay mil razones ahora en España: por falta de trabajo, de oportunidad, y hasta por desilusión y decepción sociopolítica. "El país propio deja de ser de algún modo el país apropiado, deja de ser opción", dice Mónica Muriana, periodista, aquí retratada junto a su joven familia, pensando ya en abandonar el lugar en que vive.

Y uno se va. Las ilusiones perdidas, titulaba Concha Caballero, profesora de literatura y exportavoz de IU en el Parlamento andaluz, un artículo en EL PAÍS: "No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adónde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. 'Mi hija está en Berlín', 'Se ha marchado a Montpellier', 'Se fue a Dubai', son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país".

Nuevos exiliados. Como las personas que aparecen en estas páginas. Y muchos otros. Jóvenes y no tanto. Un goteo desde que comenzó la crisis que no tiene número concreto.

 

TEXTO Nº 10

 

 

La noche es la oscuridad, la amenaza, un mundo no controlado por la razón, y todos los niños la temen. Llega la hora de acostarse y, a causa de ese temor, no quieren quedarse solos en sus camas. Es el momento de los cuentos, que son un procedimiento retardatorio. Quédate un poco más, es lo que dicen los niños a los adultos cuando les piden un cuento. Y el adulto, que comprende sus temores, empieza a contárselo para tranquilizarles. Muchas veces improvisa ese cuento sobre la marcha, pero otras recurre a historias que ha escuchado o leído hace tiempo, tal vez las mismas que le contaron de niño los adultos que se ocupaban de él. En esas historias todo es posible, que los objetos vivan, que hablen los animales, que los niños tengan poderes que desafían la razón: el poder de volar o de volverse invisibles, el poder de conocer palabras que abren las montañas, el poder de burlar a gigantes y brujas y de ver el oro que brilla en la oscuridad de la noche. Lo maravilloso hace del mundo una casa encantada, tiene que ver con el anhelo de felicidad. El adulto quiere que el niño que ama sea feliz y ese deseo le lleva a contarle historias que le dicen que es posible encontrar en el mundo un lugar sin miedo. Son historias que proceden de la noche de los tiempos. Han pasado de unas generaciones a otras, y se mantienen tan sugerentes y nuevas como el día en que fueron contadas por primera vez. El que narra, escribe Walter Benjamin, posee enseñanzas para el que escucha. La enseñanza de La Bella y la Bestia es que hay que amar las cosas para que se vuelvan amables; la de La Bella durmiente que en cada uno de nosotros hay una vida dormida que espera despertar alguna vez; la de La Cenicienta, que lo que amamos es tan frágil como un zapatito de cristal, y la de Hansel y Gretel que hay que tener cuidado con los que nos prometen el paraíso, con frecuencia esas promesas son una trampa donde se oculta la muerte.

 

 

 

  1. Resumen del texto
  2. Comentario crítico personal
  3. Indica qué significado tienen en el texto las siguientes palabras o expresiones: amenaza, sobre la marcha, desafían, casa encantada.
  4. Análisis morfológico de: Quédate un poco más, es lo que dicen, hay que tener cuidado
  5. Análisis sintáctico:
    1. La noche es la oscuridad, la amenaza, un mundo no controlado por la razón.
    2. Muchas veces improvisa ese cuento sobre la marcha.

 

TEXTO Nº 9

 

A la hora de desechar por viejos a un par de zapatos piensa qué será de ellos si van a parar cada uno a un distinto contenedor de basura, después de haber pasado juntos toda la vida. Ante el destino aciago que los ha separado, los zapatos viejos suelen llorar cada uno por su lado al recordar que un día calzaron a aquel niño salvaje que trepaba por los árboles; a aquel chaval nervioso que daba patadas a los botes en la calle camino del colegio; a aquel chico enamorado que los lustraba para ir a bailar con la novia a las verbenas; a aquel joven inconformista que siempre iba detrás de una pancarta equivocada; a aquel recién casado que durante el paseo en las tardes desoladas de domingo los arrastraba en silencio junto a su mujer tirando de un carrito de bebé; a aquel señor metido en política que tuvo que pisar innumerables charcos; a aquel anciano melancólico que renunció a ellos cuando ya no podía atarse los cordones si no era blasfemando. La historia de cada persona puede ser escrita a través de los zapatos que ha calzado a lo largo de los años: aquellos que dejó en el balcón la noche de Reyes; o aquellos de dos tonos, blancos y color café, con rejilla, de hortera; o las botas rudas de excursionista buscador de setas; o los mocasines de tafilete con dos borlitas, de lechuguino; o los últimos con las suelas pintadas de negro betún de Judea con los que cualquiera será enterrado. El alma se le baja a uno hasta los pies al caminar y gracias a que queda atrapada en los zapatos, no se pierde en la calle a merced de cualquier perro sarnoso que quiera pasarle la lengua después de olisquearla. Uno siempre es responsable de los zapatos que calza y a partir de ellos, como si fueran raíces llenas del fermento de la tierra, el individuo se desarrolla. Subiendo por las piernas, las caderas y las vísceras se puede llegar al alma de cada persona, que suele ser de la misma calidad de piel y de una horma parecida. En la memoria están todos los zapatos que uno ha llevado, los indómitos, los flexibles, los dóciles, los correosos, según las sucesivas etapas psicológicas de una vida. Los zapatos que uno desecha, si van a parar a un basurero distinto, se llevan también el alma dividida. Y allí puede que recuerden con orgullo o desprecio al individuo que los calzó un día.

 

 

  1. Resumen del texto
  2. Comentario crítico personal
  3. Indica qué significado tienen en el texto las siguientes palabras: lustrar, pancarta, hortera, lechuguino, horma.
  4. Análisis morfológico de: que uno ha llevado, los indómitos, si van a parar a
  5. Análisis sintáctico:
    1. La historia de cada persona puede ser escrita a través de los zapatos
    2. Uno siempre es responsable de los zapatos